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Embutidos más duraderos con Natamicina

Normalmente, los productos cárnicos tienen una fecha de caducidad bastante corta aunque estén refrigerados. Es por eso que la industria alimentaria tiende a hacer uso de sustancias que ayudan a reducir las bacterias para que el producto llegue al consumidor en óptimas condiciones. La natamicina juega un papel destacado en la conservación de productos cárnicos tales como embutidos curados, semicurados, etc.
La natamicina, como ya es sabido, se obtiene a partir de cultivos de Streptomyces natalensis. Esta se adhiere a las células de algunos mohos y levaduras y, seguidamente, las destruye.
La natamicina tiene diversas técnicas de aplicación. Una de ellas, por ejemplo, es a través de espray, en forma líquida. Sin embargo, el hecho que la mezcla líquida sea de viscosidad baja hace que no siempre se adhiera correctamente a productos como la longaniza, por ejemplo.
Por este motivo, se ha trabajado en una solución de natamicina más espesa que contiene otros ingredientes y aditivos alimentarios. De este modo, la sustancia se adhiere más fácilmente a la superficie de los productos, y la concentración de natamicina que hay que aplicar a la carne se reduce.
Este tipo de natamicina se puede aplicar tanto en embutidos curados como en fermentados.